¿Qué es el Oído del Nadador?
El "oído del nadador" es el nombre popular de la otitis externa, una infección del conducto auditivo externo causada principalmente por la humedad que queda atrapada en el oído después de nadar o mojarse. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una condición muy común en niños en edad escolar durante los meses de calor.
🦻 Anatomía: ¿Por qué se mete el agua?
El oído externo está formado por la oreja (pabellón auricular) y el conducto auditivo externo: un pequeño tubo de unos 2 cm de largo, revestido de piel productora de cerumen, que termina en el tímpano. Este tímpano ya forma parte del oído medio.
Cuando nos sumergimos en agua, es fácil que entren pequeñas gotas en ese conducto que luego no salen. Si permanecen, crean un ambiente húmedo ideal para que bacterias (principalmente Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus) proliferen e inflamen la piel del conducto.
¿Qué actividades aumentan el riesgo?
No solo la alberca: estas son las situaciones más frecuentes que favorecen el oído del nadador en niños:
- Guerritas de agua y juegos con manguera
- Bucear y dar maromas o giros en el agua
- Nadar en el mar o en ríos
- Bañarse con el agua entrando en el oído
Según la Academia Americana de Pediatría, el uso de tapones auditivos puede reducir significativamente la incidencia en niños propensos.
¿Cómo saber si tu hijo tiene oído del nadador?
Tu hijo probablemente te diga que tiene agua en los oídos. Si no lo dice, obsérvalo: si mueve la cabeza de un lado al otro como intentando sacar algo, o si disminuye su audición temporalmente, es una señal. Los síntomas de la infección suelen aparecer esa misma noche o al día siguiente:
- Dolor de oído (otalgia), especialmente al jalar la oreja
- Picazón dentro del conducto
- Sensación de oído tapado o escuchar amortiguado
- En casos avanzados: secreción y fiebre
⚡ Actúa en el momento: no dejes el agua dentro
La ÚNICA forma segura de prevenir el oído del nadador es asegurarte de que tu hijo NO se quede con agua en los conductos auditivos después de nadar. Pregúntale siempre al salir del agua, aunque no se queje.
9 pasos para sacar el agua del oído de tu hijo
Sigue estos pasos en orden. Comienza con el más sencillo y avanza si el anterior no funciona:
Inclina la cabeza
Pon el oído afectado hacia abajo durante unos 30 segundos para que la gravedad ayude a drenar el agua.
Sacude suavemente
Con el oído afectado hacia abajo, sacude la cabeza de lado a lado con movimientos cortos y rápidos.
Usa un cotonete en la entrada
Coloca la oliva de un cotonete solo a medio centímetro dentro del oído (nunca más adentro) para absorber la humedad.
Esquina de toalla
Si no tienes cotonetes, usa la esquina enrollada de una toalla limpia y seca para absorber la humedad.
Mueve el pabellón auricular
Con el oído hacia abajo, mueve suavemente la oreja hacia todos lados para movilizar el agua atrapada.
Técnica del vacío
Coloca la palma de la mano seca sobre toda la oreja, presiona ligeramente y suéltala súbitamente. El vacío creado succiona el agua.
Acuéstate de lado
Quédate acostado de lado un buen rato con el oído afectado hacia abajo para que el agua drene lentamente.
Técnica del sifón con agua purificada
Forma una "cuchara" con la mano limpia y llénala con agua purificada a temperatura ambiente. Ladea la cabeza del niño e introduce el oído afectado en el agua de la mano. Luego gira la cabeza para poner el oído hacia arriba (se llenará el conducto). Finalmente, vuelve a inclinar el oído hacia abajo: el efecto de sifón jala ambas aguas, la nueva y la atrapada.
Consulta al pediatra
Si a pesar de todo lo anterior tu hijo tiene molestias en la noche o el dolor persiste al día siguiente, es momento de consultar. No uses gotas de oído sin prescripción médica.
¿Cuándo es urgente ir al pediatra?
Debes consultar sin demora si tu hijo presenta:
- Dolor intenso que no mejora con analgésico
- Fiebre asociada al dolor de oído
- Secreción por el oído
- Pérdida de audición que no se recupera al eliminar el agua
- Niños con antecedente de perforación de tímpano o tubos de ventilación
Más información sobre otitis externa en niños disponible en MedlinePlus del NIH.
¿Dolor de oído en tu hijo después de nadar?
No esperes a que empeore. Consulta hoy con el Dr. José Luis Montoya, pediatra en Mérida con más de 40 años de experiencia.
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